3.28.2013

Tener la oportunidad, 
Poder estar más allá, 
Tan acostumbrado a no ser, 
A desconfiar, a no ganar. 
El mar se te abrió una vez, 
Se te abrió para no parar, 
Y vos no te despertaste, 
Lo arruinaste una vez más. 
Es tan perfecto que asusta, porque 
Nunca es justa la felicidad, 
Saber elegir es lo que cuesta más, 
No cualquiera suma sin restar. 
Sentis la electricidad, 
Y no la sabes llevar, 
Te quema, te paraliza, 
Y no te deja reaccionar. 
El enemigo peor, 
Ese gran saboteador, 
Siempre será uno mismo, 
Y ese miedo a estar mejor. 
Es tan perfecto que asusta, porque 
Nunca es justa la felicidad, 
Saber elegir es lo que cuesta más, 
No cualquiera suma sin restar. 
Es tan perfecto que asusta, porque 
Nunca es justa la felicidad, 
Ni la justa nunca es justa, 
Porque algunos nunca la tendrán.

3.24.2013

Déjenme llorar quiero sacarlo de mi pecho,
con mi llanto apagar este fuego que arde adentro.

Pura buena malicia - Carla Morrison

Aterrorizas 
me simplificas 
y dando vueltas 
me respiras 
eres mi caricia 
toda una delicia 
tu eres, pura buena malicia.

3.23.2013

Duró apenas unos segundos y juro que ella sonrió. O que, en su interior, su corazón funcionó más ligero.
“Si uno anda analizando mucho sus amistades, seguro termina más que solo y aburrido, y ésa no es para nada la idea.”
— Mala Onda, Alberto Fuguet
Me quedé muy quieto, impresionado, mirándola no más. Ella se percató, creo, porque apartó los ojos de algo que estaba más allá de la ventanilla, se dio vuelta y su mirada se topó con la mía. Duró un buen rato, lo sé, eso lo recuerdo perfectamente. Pero ella no sonríe y sus pupilas no comunican. Tan solo miran, me miraron como si yo fuera un desconocido, como si fuera alguien del que no querían saber nada más. Después, en lo que dura un entrecerrar de ojos, se volvió hacia sí misma y miró el horizonte, un horizonte que era un cielo negro abriéndose entre el amarillo y el púrpura, me acuerdo de eso. Sin saber qué hacer, herido de verdad, me dejé caer en un asiento ajeno. La miré pero ya era inútil. La había perdido.

Mala Onda. Alberto Fuguet
“Esta sensación la conoces bien. Te ha acompañado tantos años como los que tienes ¿no? Siempre está ahí, nunca desaparece del todo, busca el momento preciso para reaparecer y hacerte recordar que sí, que es verdad, que no eres igual al resto. Eres Peor.
“Eres un pesimista”, recuerdo que me dijo una vez, a lo que yo respondí, que si, que lo era, pero que eso era una ventaja.
- ¿Por qué? - me dijo.
- Porque siempre espero lo peor. Así, cada vez que no ocurre, me sorprendo. Quedo feliz. Y cuando ocurre, porque de que ocurre, ocurre, no me deprimo ni me decepciono. Es lo acostumbrado. Es lo normal. Es como es. Pero no necesariamente como debe ser.
- Y yo, ¿te sorprendo?
- A cada rato.
Mala Onda, Alberto Fuguet
“Aquí no pasa nada; mejor dicho, pasan tantas cosas juntas al mismo tiempo que es mejor decir que no pasa nada.”

Jaime Sabines, Cartas a Chepita
No es que quiera molestarte, pero me es imprescindible sentarme en un café, 
y soñar un poco... 



Y tal vez amarnos.