Porque cuando extiendo los dedos siento que la distancia se agranda entre nosotros en esta gran cama California. Justo cuando sentía que debía renunciar a nosotros, tú volteaste y me diste una última caricia que hizo sentir mejor todo. Y aún así mis ojos echaron a llorar, tan confundida quiero preguntarte si me amas pero no quiero parecer tan débil.
Tal vez he estado soñando.
No hay comentarios:
Publicar un comentario